El ciprés tiene su origen en las islas del mar Egeo. Viene asociado desde muy antiguo a los mitos de la resurrección y la ascensión a los mundos superiores, plantándose regularmente al lado de los santuarios dedicados al reestablecimiento de la salud, puesto que los enfermos de pulmón recuperaban fácilmente la respiración si pasaban un tiempo durmiendo en estos bosques.
Aplicado en la piel tiene poder astringente, vasoconstrictor anti hemorroidal, antirreumático, desodorante, repelente de insectos y estimulante de la circulación linfática.
Puede utilizarse en los tratamientos reafirmantes, masaje linfático y para piernas cansadas.
Presentación: Goteador de 30 ml